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jueves, 12 de octubre de 2023

Sueños

Sentado a la orilla del mar, sintiendo la inmensidad de su azul profundo, anhelo tu abrazo cálido y la melodía de tu voz susurrándome al oído.

Le pregunto a las estrellas por ti, y me contesta el oleaje del mar, como si las aguas quisieran contarme secretos que solo tú y yo comprendemos. En la soledad de la noche, tu recuerdo me envuelve como un manto de amor.

Aquí, en esta soledad, en esta isla solitaria, mi corazón anhela tu presencia como el faro anhela la luz en la oscuridad. Cada suspiro se convierte en una canción de amor perdido, y mis pensamientos navegan en el mar de tus recuerdos, los peces ríen, las estrellas disminuyen su brillo en comparación a la luz de tu sonrisa, que ilumina mi mundo en esta isla solitaria. Cada noche, en medio de la quietud, mi deseo más profundo es que estés aquí, compartiendo este rincón de ensueño conmigo.
En la penumbra de esta isla desierta, el eco de tus palabras se convierte en mi única compañía. Las noches solitarias se desvanecen cuando cierro los ojos y te imagino a mi lado, fundiéndonos en un abrazo eterno, mis pensamientos viajan lejos, como los barcos que parten al horizonte. Aún en la soledad, mi corazón te encuentra en cada rincón, y el susurro del viento me recuerda tu voz, la melodía de mi alma, la brisa marina acaricia mi rostro en esta isla solitaria, y en cada ola que besa la playa, siento el eco de tus besos. Aunque la distancia nos separa, nuestro amor es como la marea, siempre regresando, inquebrantable, la oscuridad me abraza, el viento besa mi piel, sentado en esta inmensidad, en esta isla en medio de la nada, escucho el viento, escucho el silencio, el eco de mis pensamientos me lleva de regreso a ti, como el susurro de las olas en la orilla, incesante y eterno, te marchaste, y no sé si leas mis palabras, si veas mis pensamientos, si acaricies mi vida con tus rezos, solo se que estás aquí, tan cerca y a lo lejos..... 

martes, 10 de octubre de 2023

Querida extraña no tan extraña.

Siempre recordamos, recordamos los senderos recorridos, y tratamos de cuantificar las cosas, grandes distancias entre los corazones que debemos medir con momentos y no con kilómetros, guiados por la brújula de nuestros sentimientos creamos un mapa de recuerdos invaluables haciendo que brille con la luz de la escencia, esa luz es el amor y la escencia de la vida; la chispa y la llama que nos guía en el camino del absurdo corazón, por que estar ausente físicamente no significa estar ausente de corazón; en la distancia, seguimos presentes en el pensamiento y el amor, es por eso que la distancia no importa, por qué puede ser física pero no necesariamente afecta la conexión emocional y el amor entre las personas.
Recuerdo aquel día de llovizna, al alba, tomando café; el aroma de la lluvia se mezclaba con el sabor de tus palabras, creando un recuerdo eterno en mi corazón, como si un escultor grabara en la piedra la huella de lo que una vez fuimos, el tiempo esculpe nuestras vidas con la misma delicadeza y permanencia, haciendo de esa escultura un recuerdo eterno, como el amor que te tengo, nuestras historias se entrelazaron en el mármol del tiempo, resistiendo las inclemencias de la vida, como el navegante que se aferra a su barca en la noche de tormenta, en cada tempestad de la vida, me aferre a ti, mi faro seguro y mi refugio en la oscuridad, aquella oscuridad lúgubre que mi corazón siente por tu partida y que solo se disipa con la esperanza de que te encuentres bien, como el amanecer que vence la noche la distancia puede crear sombras, pero el lazo que compartimos brilla intensamente, iluminando cualquier oscuridad que la vida nos presente. 

Eres tan bella que haces que el mundo brille un poco más cada día, aquella belleza interna y externa que jamás se agota, como un río que fluye con encanto constante, un río que inunda la vida de quién tiene la fortuna de nadar en el, somos a veces tan solitarios, como islas en el vasto océano que tratamos de construir puentes con otros seres humanos, como los arquitectos de la vida, unimos corazones, como relaciones, derrumbamos distancias, como exploradores del afecto, acortando el espacio entre nosotros con cada palabra y gesto de cariño haciendo de nuestra relación extraña la prueba de que los lazos más fuertes se forjan a través de las diferencias, como un tesoro inesperado en la diversidad.

sábado, 7 de octubre de 2023

Carta a las estrellas perdidas.


Las palabras se deslizan como hojas marchitas en el otoño, cayendo al suelo del corazón con un suspiro de melancolía. En el rincón más profundo de mi ser, las sombras del recuerdo y el dolor se entrelazan como en un cuento triste, una historia que se niega a desvanecerse en el vasto teatro del tiempo.

Recuerdo el eco de tu risa, un sonido lejano que alguna vez iluminó mi mundo, como un faro solitario en una noche oscura. Cada caricia compartida, cada mirada furtiva, era un verso en la poesía de nuestro amor, un poema que nunca se completó.

El abandono del espíritu se cierne sobre mí como un manto invisible, una carga que llevo con la esperanza de que algún día, la distancia que nos separa se acorte. ¿Recuerdas las noches en las que mirábamos las mismas estrellas aunque estuviéramos separados por océanos y continentes? Aunque nuestros cuerpos estuvieran distantes, nuestros corazones seguían latiendo al unísono, como una melodía inacabada.

Pero el tiempo, implacable en su avance, nos ha arrastrado por caminos diferentes. Ahora, nuestros destinos parecen tan distantes como las estrellas en el firmamento, y nuestras palabras se han vuelto eco en un pasillo vacío.

A pesar de la melancolía que me abraza como una sombra fiel, quiero que sepas que mi amor por ti sigue ardiendo, inmutable como una estrella lejana que sigue brillando en la noche más oscura. Mi espíritu anhela el reencuentro, como un náufrago anhela la costa lejana.

Quizás nuestras almas, como astros errantes, vuelvan a cruzarse en el vasto universo del tiempo. Hasta entonces, mis pensamientos y mis sueños te acompañarán, como un eco distante de un amor que nunca se desvanecerá.

Con todo mi amor y melancolía,

 Profanador

viernes, 6 de octubre de 2023

Carta sin amor profundo



En el vasto espacio de tu mirada, donde se forja un universo de misterios y destinos entrelazados, encuentro la estrella que ilumina mi alma. Las estrellas en el firmamento titilan con pasión, reflejando la verdad de nuestra eterna unión, una conexión que trasciende el tiempo y el espacio.

La distancia que nos separa, como un abismo insondable, se convierte en el lienzo donde nuestro amor se pinta con colores más vibrantes. Como dos astros en órbitas mágicas, nuestras vidas se cruzan en un baile celestial, y aunque los caminos se separen, nuestra unión permanece intacta en cada rincón del cosmos.

Tus ojos, dos luceros que guían mi camino, son faros de luz en la inmensidad de la existencia. Como un viajero en busca de significado en el espacio infinito, encuentro en tu amor mi refugio, un lugar donde las estrellas cuentan historias de eternidad.

A veces, la vida nos lleva por túneles oscuros, pero nuestro amor es la llama que nunca se apaga, una luz que brilla en lo más profundo del inframundo. Nuestro amor es un faro que nos guía con sabiduría y coraje, un faro que nunca perderá su resplandor.

En este universo de amor sin fin, nuestros corazones están entrelazados en una danza cósmica, y aunque los vientos del tiempo soplen y las galaxias colisionen, nuestra conexión es eterna. En el espacio de tu amor, encuentro la certeza de que, aunque estés distante, siempre te llevaré conmigo, como un tesoro en mi alma.

Espejismo Celestial

En el vasto espacio de tu mirada, donde se forja un universo de misterios y destinos entrelazados, encuentro la estrella que ilumina mi alma. Las estrellas en el firmamento titilan con pasión, reflejando la verdad de nuestra eterna unión, una conexión que trasciende el tiempo y el espacio.

La distancia que nos separa, como un abismo insondable, se convierte en el lienzo donde nuestro amor se pinta con colores más vibrantes. Como dos astros en órbitas mágicas, nuestras vidas se cruzan en un baile celestial, y aunque los caminos se separen, nuestra unión permanece intacta en cada rincón del cosmos.

Tus ojos, dos luceros que guían mi camino, son faros de luz en la inmensidad de la existencia. Como un viajero en busca de significado en el espacio infinito, encuentro en tu amor mi refugio, un lugar donde las estrellas cuentan historias de eternidad.

A veces, la vida nos lleva por túneles oscuros, pero nuestro amor es la llama que nunca se apaga, una luz que brilla en lo más profundo del inframundo. Nuestro amor es un faro que nos guía con sabiduría y coraje, un faro que nunca perderá su resplandor.

En este universo de amor sin fin, nuestros corazones están entrelazados en una danza cósmica, y aunque los vientos del tiempo soplen y las galaxias colisionen, nuestra conexión es eterna. En el espacio de tu amor, encuentro la certeza de que, aunque estés distante, siempre te llevaré conmigo, como un tesoro en mi alma.

miércoles, 4 de octubre de 2023

El oso y la hamburguesa


Había una vez en el Bosque Feliz un oso llamado Benito. Benito era un oso grande y peludo con un corazón aún más grande. Siempre estaba buscando aventuras y cosas emocionantes para hacer. Pero había algo especial en Benito que lo hacía diferente a los demás osos: tenía una mascota muy inusual, ¡una hamburguesa que podía hablar!

La hamburguesa se llamaba Hamburguesín. Tenía ojos y una boca, y siempre estaba sonriente. Aunque Hamburguesín era una hamburguesa, no era como las hamburguesas normales. Era mágica y tenía el don de la palabra. Podía hablar, cantar y contar historias maravillosas.

Un día, Benito y Hamburguesín decidieron ir a explorar el misterioso Bosque de los Dulces. Este bosque estaba lleno de árboles de caramelo, ríos de chocolate y casas de galletas. Era un lugar mágico y delicioso donde todos los niños del Bosque Feliz iban a jugar.

Mientras exploraban el Bosque de los Dulces, Benito y Hamburguesín se encontraron con un pequeño conejo llamado Coco. Coco estaba triste porque había perdido su pelota de algodón de azúcar. Benito y Hamburguesín se ofrecieron a ayudar.

Hamburguesín comenzó a contar una historia mágica sobre un hada del Bosque de los Dulces que podía encontrar cosas perdidas. Coco sonrió y les dijo que la historia le dio esperanza. Juntos, siguieron el camino de caramelos y chispas de colores que llevaba al hada.

Finalmente, llegaron a una hermosa cascada de jarabe de arce, y allí estaba el hada del Bosque de los Dulces. El hada les preguntó cómo podía ayudarlos, y Benito explicó que estaban buscando la pelota de algodón de azúcar de Coco.

El hada del Bosque de los Dulces sonrió y movió su varita mágica. ¡La pelota de algodón de azúcar apareció flotando frente a ellos! Coco estaba emocionado y agradecido.

Después de despedirse del hada, Benito, Hamburguesín y Coco regresaron al Bosque Feliz. Coco se sintió muy afortunado de haber conocido a Benito y su hamburguesa parlante. A partir de ese día, se convirtieron en amigos y compartieron muchas más aventuras en el Bosque Feliz, donde todos los sueños se hacían realidad.

Y así, el oso Benito, la hamburguesa Hamburguesín y el conejo Coco vivieron muchas historias felices en el Bosque Feliz, demostrando que la amistad puede ser tan dulce como una golosina y tan mágica como un bosque encantado.

martes, 3 de octubre de 2023

Luna de Octubre

Querida luna, tu tan inmensa, y yo tan distante de ti, somos como diamantes en unión, tu tan distante, allá, en ese frío espacio donde te encuentras a ti misma día con dia, y yo en este vasto terreno llamado vida, brillamos, pero tú, una estrella fugaz que de éxtasis solo fuiste una visión, que a mí corazón robo. Siempre te observo por qué amo todo lo que eres, y se, que esa distancia que existe entre los dos, solo es física. Siempre te amare luna mía.